5 Encontrar una vivienda
Alquilar o comprar
Diferentes tipos de viviendas
La mayoría de las viviendas en Dinamarca son pisos de apartamentos, adosados o casas. Existen viviendas propias, de alquiler y en régimen de copropiedad. La mayoría de las viviendas de alquiler se encuentran en edificios de varios pisos. Muchas de estas viviendas están ubicadas en grandes bloques urbanos en las grandes ciudades. Las viviendas de alquiler pertenecen a empresas inmobiliarias privadas o sin ánimo de lucro.
Apartamentos propios y casas
Los apartamentos propios, casas adosadas y casas se pueden comprar. La mayoría de las casas son viviendas unifamiliares, situadas en una parcela (solar). En las grandes ciudades, las viviendas propias son generalmente muy caras.
Busca en los anuncios y pregunta
En muchas partes del país, encontrar una vivienda puede resultar difícil. Si quieres encontrar un sitio donde vivir, tienes las siguientes opciones:
- Preguntar en la Oficina de la vivienda de tu municipio.
- Inscribirte en una lista de espera en una asociación inmobiliaria.
- Consultar los anuncios en los periódicos, periódicos locales o publicaciones especializadas. También puedes publicar un anuncio indicando que buscas vivienda.
- Buscar en Internet. Aquí podrás publicar un anuncio de manera gratuita. En las bibliotecas podrás acceder gratuitamente a Internet.
- En las Páginas Amarillas (De Gule Sider) busca bajo "Boliganvisning" (mediación de viviendas) o busca en www.degulesider.dk.
- Poner un anuncio en los supermercados locales.
- Pregunta a tu familia, amigos y conocidos.
Viviendas de alquiler
Privadas o sin ánimo de lucro
Las viviendas de alquiler son propiedad de una empresa inmobiliaria privada o sin ánimo de lucro. Puedes inscribirte en una lista de espera para un apartamento. Podrás alquilar uno cuando seas el primero en la lista de espera. Aunque es posible que tengas que esperar muchos años. Infórmate en una empresa inmobiliaria.
El municipio te puede ayudar
El municipio dispone de un determinado número de viviendas en las empresas inmobiliarias sin ánimo de lucro. Quizá te puedan asignar alguna de ellas. Pregunta en el municipio.
Las empresas privadas no suelen tener listas de espera
Las empresas inmobiliarias privadas no suelen tener listas de espera. En estas empresas, es el propietario quien decide a quién desea alquilar la vivienda.
Contrato de alquiler
Derechos y deberes
Tanto el inquilino como el arrendador tienen una serie de derechos y obligaciones. Estos están establecidos en la Ley Danesa de Arrendamiento. Esta ley contiene las normas para terminación del arrendamiento. Como inquilino podrás rescindir el arrendamiento con un preaviso de tres meses. El arrendador no podrá dejarte en la calle, siempre que cumplas con tus obligaciones.
La Ley de arrendamiento regula asimismo la cuantía del alquiler, el mantenimiento de la vivienda y el número de personas que pueden vivir en la misma.

Muchos viven en una vivienda propia
En Dinamarca, alrededor del 63 por ciento de la población vive en viviendas unifamiliares. Muchos de ellos son parejas con hijos, y la mayoría son propietarios de la vivienda. La mayor parte de las viviendas unifamiliares están situadas en un solar. Algunas son casas adosadas.
Alrededor de un 30 por ciento de la población vive en bloques de apartamentos. La mayor parte de los apartamentos son viviendas de alquiler.
Algunas personas viven en viviendas colectivas, en las que cada inquilino tiene una habitación propia y en las que comparten los gastos comunes y las tareas domésticas, incluyendo la cocina.
Muchos jóvenes comparten una vivienda o viven solos en una habitación alquilada en la vivienda de un particular.
Los estudiantes pueden alquilar una habitación en una residencia de estudiantes. En las residencias cada estudiante vive en su propia habitación. Como norma general, las habitaciones tienen servicio y baño, mientras que la cocina y la sala de estar se comparten.
Tienes derecho a exigir un contrato de arrendamiento
Según la Ley de arrendamiento, tienes derecho a exigir un contrato de arrendamiento en el que se incluye todo lo acordado con el arrendador. Entre otras cosas, el contrato deberá incluir un acuerdo sobre el plazo de preaviso de la rescisión del contrato de arrendamiento. El contrato deberá establecer asimismo el estado en el que debes dejar la vivienda cuando te mudes.
Ambos nombres deben constar en el contrato de arrendamiento
Si estás casado, deberás hacer constar el nombre de ambos cónyuges en el contrato de arrendamiento. De este modo, uno de los cónyuges tendrá derecho a seguir viviendo en la casa si el otro se marcha o en caso de separación.
Inspecciona la vivienda para determinar si existen posibles defectos o daños
No firmes el contrato antes de haber leído la letra pequeña y sin haber inspeccionado la vivienda junto con el arrendador.
Si constataras algún defecto o daño en la vivienda, apúntalo en el contrato de arrendamiento o en un papel, que ambos deben firmar. Si descubres algún daño en la vivienda después de haberte mudado a la misma, deberás comunicarlo al conserje dentro de un plazo de 14 días. De esta manera, no tendrás que pagar los daños que no has causado.
Depósito o fianza
Acuerda un depósito con el arrendador
Tienes que contar con que deberás pagar un depósito o fianza antes de o al pagar el primer importe del alquiler. Deberás acordar con el arrendador la cuantía del depósito.
El arrendador podrá utilizar el depósito para pagar los posibles daños que hayas causado a la vivienda. Pero si dejas la vivienda en el mismo estado en el que la recibiste, podrás exigir la devolución del depósito.
¿Cuántos inquilinos?
Límites
Algunos arrendadores establecen en el contrato el número máximo de inquilinos. Los municipios pueden introducir normas indicando el número máximo de personas que pueden vivir en una vivienda. Solicita en tu municipio la normativa vigente.
Subsidio para el alquiler
Solicita en tu municipio un préstamo o un subsidio
En tu municipio podrás solicitar un préstamo para pagar el depósito del arrendamiento. El municipio evaluará tu situación económica y social en el momento de considerar la concesión de un préstamo. Deberás devolver el préstamo.
Como inquilino también podrás solicitar en tu municipio una subvención para el alquiler de la vivienda. Se denomina subvención de alquiler. El municipio calcula el importe sobre la base de:
- El número de personas que vive en la vivienda.
- Su tamaño.
- La cuantía del alquiler.
- La cuantía de los ingresos domésticos totales.
Los pensionistas también pueden solicitar una subvención especial de alquiler.
Quejas
Si no estás satisfecho con la resolución del municipio sobre el préstamo o subsidio, podrás reclamar. El escrito enviado por el municipio debe incluir información sobre dónde y cuándo puedes interponer una queja.
Asesoramiento
Habla con un asesor inmobiliario
Algunas empresas inmobiliarias sin ánimo de lucro cuentan con sus propios asesores inmobiliarios. Ellos te podrán asesorar con respecto a la vivienda y ayudar, por ejemplo, a comprender cualquier comunicado relacionado con ella.
Copropiedad
Deberás abonar tu parte y un alquiler
Una vivienda en copropiedad es una vivienda gestionada por una asociación de copropiedad. La asociación de copropiedad es la propietaria de la vivienda. Al comprar una participación, adquieres el derecho a utilizar una de las viviendas de la asociación. Además de tu participación deberás abonar un alquiler a la asociación de copropiedad.
Normas y actividades
Como propietario de una participación, te conviertes automáticamente en socio de la asociación de copropiedad. Como miembro de la asociación de copropiedad tienes derecho a participar y votar en la junta general de la asociación. En la junta general, los socios deciden las normas que han de regir la asociación. Asimismo, la junta general decide cuándo y cómo se debe mantener y mejorar la propiedad.
Subarrendamiento e intercambio
Subarrendamiento
Es posible alquilar un apartamento a un inquilino o a un miembro de una sociedad de copropiedad. A esto se le denomina "subarrendamiento" y se permite durante un periodo de dos años. Los periodos pueden ser superiores, si se posee el consentimiento del propietario o los estatutos lo permiten.
Intercambio
En algunas viviendas de alquiler o de copropiedad es posible intercambiar la vivienda con otros inquilinos o propietarios de participaciones. Es decir, si cuentas con una vivienda, podrás intercambiarla por otra de mayor o menor tamaño o por una vivienda en otro barrio. Pregunta en la administración de la propiedad* o a la junta directiva de la asociación de viviendas de copropiedad si puedes intercambiar la vivienda.
Vivienda propia
Una vivienda propia es una casa o apartamento que se adquiere mediante compra.
Permiso para comprar un bien inmueble
Si no vives en Dinamarca o no has tenido residencia permanente en Dinamarca durante al menos cinco años, deberás contar con el permiso del Ministerio de Justicia para comprar una vivienda propia. Deberás presentar una solicitud en el Ministerio de Justicia, en la que deberás aportar información sobre la vivienda que deseas adquirir así como una copia de tu permiso de residencia. Generalmente, este permiso se concede a las personas que van a utilizar la vivienda como residencia habitual. Si eres ciudadano de la UE, podrás adquirir una propiedad sin necesidad del permiso del Ministerio de Justicia, siempre que vayas a utilizar la vivienda como residencia habitual.
Agentes inmobiliarios
La mayor parte de las viviendas propias se vende a través de una inmobiliaria. Busca en los anuncios de los periódicos, en Internet o pregunta en una empresa inmobiliaria.
La empresa inmobiliaria representa al vendedor, pero también puede asesorar al comprador sobre la normativa legal vigente y los derechos relacionados con la adquisición de una vivienda.
Utiliza siempre los servicios de un abogado
Te recomendamos que utilices los servicios de un abogado. De esta forma tendrás la seguridad de que siempre se considerarán tus intereses.
Préstamo - banco o instituto de crédito hipotecario
Puedes solicitar un préstamo para la compra de una vivienda en un instituto de crédito hipotecario*. Para la compra de una vivienda de copropiedad podrás solicitar un préstamo en un banco. Antes de concederte un préstamo, el banco o instituto de crédito hipotecario evalúan tu capacidad económica para la devolución del préstamo. Es importante que cuentes con un trabajo y unos ingresos fijos.
Electricidad, calefacción y agua
Además del alquiler de la vivienda o las letras de la hipoteca, tienes que contar con los gastos de electricidad, calefacción y agua. Deberás abonar lo que has gastado. En tu vivienda existen contadores. La electricidad es suministrada por una empresa de electricidad privada, mientras la calefacción es suministrada por una central de calefacción privada o municipal. Los edificios cuentan generalmente con calefacción central. Si eres propietario de tu vivienda, deberás pagar el agua junto con el impuesto sobre los bienes inmuebles.
Los gastos son altos
En Dinamarca, la electricidad, el agua y la calefacción son muy caras. Los gastos son altos, porque la sociedad desea limitar su uso y proteger de esta manera el medio ambiente. Puedes ahorrar electricidad, agua y calefacción de esta forma:
- Apagar la luz cuando salgas de una habitación.
- Utilizar bombillas de bajo consumo. Son más caras que las bombillas normales, pero duran diez veces más.
- Ducharte en lugar de bañarte en la bañera.
- Lavar los platos sucios en un barreño, en lugar de utilizar agua corriente.
- Comprar neveras, congeladores y lavadoras con un bajo consumo energético y de agua. El etiquetado energético de los aparatos indica la cantidad de agua y energía utilizados así como la efectividad del aparato. El consumo de energía de un determinado aparato se mide mediante una escala de la A a la G, siendo la A el consumo de energía más bajo. Para más información sobre los diferentes niveles de consumo energético, véase capítulo 9, Economía y Consumo.
Gastos comunes
Si vivies en un apartamento, ya sea propio, alquilado o de copropiedad, tus vecinos y tú comparten los gastos derivados de la contratación de un conserje y el mantenimiento del edificio y las áreas comunes. Si vives en régimen de alquiler, los gastos comunes se incluyen en el alquiler.
El conserje
La mayoría de las viviendas en régimen de alquiler o copropiedad tienen un conserje, que se ocupa de las cuestiones prácticas, como por ejemplo, el mantenimiento de las áreas comunes. En complejos de viviendas subvencionadas, el conserje se ocupa también de las pequeñas reparaciones en las viviendas o de llamar a un especialista.
Democracia vecinal
Viviendas subvencionadas
Las viviendas subvencionadas se rigen por democracia vecinal. En una democracia vecinal, los inquilinos eligen representantes para el consejo de vecinos* o la junta directiva en una comunidad de vecinos*. Los representantes de los inquilinos pueden aprobar un reglamento para la convivencia e iniciar actividades comunes. Asimismo, ejercen influencia sobre la apariencia de las áreas comunes.
Influencia de los inquilinos en edificios privados
En los grandes complejos de apartamentos de alquiler, los vecinos pueden elegir a sus representantes frente al arrendador. Los representantes de los inquilinos tienen derecho a resivar la contabilidad de la propiedad y su opinión debe tenerse en cuenta antes de que el arrendador incremente el alquiler o inicie obras de mayor envergadura.

Puedes participar
Como vecino en un complejo residencial, puedes participar en la elección de los representantes de las diferentes formas de representación vecinal, como por ejemplo, el consejo de vecinos de viviendas de alquiler, la junta directiva en una asociación de copropiedad o en la asociación de propietarios de solares para propietarios privados. Puedes participar en las reuniones o actividades que organicen tus vecinos. También puedes participar activamente en calidad de representante de los vecinos, proponiendo actividades para niños y adultos. De esta manera puedes conocer a tus vecinos y colaborar activamente en el desarrollo de tu zona de residencia.
Áreas de inquilinos y salas comunes
Para reuniones y fiestas
Algunas zonas residenciales privadas y de copropiedad, y la mayoría de las viviendas subvencionadas, cuentan con áreas y salones comunes en las que los vecinos se pueden reunir. Como inquilino puedes alquilar los salones comunes si, por ejemplo, quieres hacer una fiesta.
Normas para viviendas y zonas residenciales
Si tienes dudas, pregunta
La mayor parte de las propiedades de alquiler y asociaciones de copropiedad tienen un reglamento de convivencia, el cual es establecido por el propietario o por los vecinos. Este reglamento contiene las normas relativas a la limpieza de las escaleras, animales domésticos, ruido, aparcamiento de bicicletas y carritos de bebé.
Si tienes alguna duda sobre estas normas, pregunta al conserje o a un vecino.
Los conflictos se pueden solucionar
Donde hay personas, pueden surgir conflictos. Si tu vecino y tú tienen algún conflicto, procura hablar del tema lo antes posible. Si no obtuvieras ningún resultado, habla con el conserje o con la junta de vecinos, si hay una. También puedes dirigirte a la asociación de propietarios de solares o a la asociación de copropiedad, dependiendo del tipo de vivienda en que vivas.
Busca ayuda
Si, por ejemplo, no estuvieras de acuerdo con tu arrendador en cuanto al mantenimiento, intercambio o subarrendamiento, solicita la ayuda del conserje o el consejo para solucionar el conflicto. Si no encuentran una solución, puedes interponer una queja.
Si vives en un apartamento subvencionado, puedes quejarte ante una comisión especial de quejas para inquilinos en una empresa inmobiliaria sin ánimo de lucro. Pregunta en la asociación de vecinos o en tu municipio.
Los municipios cuentan con una Comisión de control de alquileres*. Aquí puedes presentar quejas si alquilas un apartamento privado, y el conflicto se trata del alquiler o de los reglamentos de la vivienda. Pregunta en tu municipio.
Limpieza y basura
Como inquilino de una vivienda eres responsable de la limpieza y el orden. Ten siempre en cuenta el reglamento sobre limpieza y basura en la propiedad y alrededores.
Basura normal
El municipio se encarga de recoger los residuos domésticos normales en las áreas residenciales una vez a la semana. Los residuos procedentes de la jardinería y objetos desechados, como por ejemplo, muebles y electrodomésticos son recogidos varias veces al año.
Los municipios cuentan con puntos de reciclaje donde la gente puede entregar residuos procedentes de la jardinería y objetos desechados. En estos puntos de reciclaje también se entregan residuos peligrosos para el medio ambiente, como por ejemplo, pintura, aceite, baterías, pilas y piezas electrónicas. Solicita en tu municipio la normativa vigente.
Antenas
Antenas comunes en viviendas de alquiler
La mayor parte de las viviendas de alquiler cuentan con una antena común a la que el inquilino nuevo se conecta automáticamente. En algunos casos, puede tratarse de una antena para la televisión por cable o una parabola común. Generalmente, los gastos de la antena se abonan junto con el alquiler.
Únicamente podrás montar una antena si cuentas con el permiso del propietario de la vivienda o de la asociación de viviendas en copropiedad.
Algunas asociaciones de propietarios de solares cuentan con una antena colectiva
Si eres propietario puede que tengas acceso a televisión por cable o que la asociación de propietarios tenga una antena colectiva. En caso contrario, podrás instalar tú mismo una antena.
Las asociaciones de antenas determinan los canales
Muchas antenas comunes han sido establecidas por una asociación de antenas. En este caso puedes participar en la decisión de qué canales de televisión quieres ver en tu zona. En todo el país es posible ver canales regionales, nacionales e internacionales.
Si tienes un equipo de radio, una televisión o un ordenador con recepción de radio y televisión, deberás pagar cada seis meses una cuota especial, denominada licencia para radio y televisión*. Para más información sobre la licencia, véase capítulo 10, Cultura y Ocio.
Reformas a la vivienda
Normas relativas a la electricidad, al agua y la calefacción
Si eres propietario de la vivienda, podrás realizar obras en el interior de tu vivienda. Sin embargo existen una serie de normas aplicables a las instalaciones eléctricas, de agua y calefacción. Algunas de estas obras deberán ser realizadas por profesionales autorizados. Si no respetas las normas, el seguro no se hará responsable de los daños que se pudieran producir.
Pregunta en las oficinas municipales
Si quieres realizar obras en el exterior de tu vivienda, como por ejemplo, construir un ático o un balcón, o si quieres construir un anexo o un garaje para el coche, deberás respetar una serie de normas y leyes. Antes de iniciar las obras, ponte en contacto con tu municipio.
Los copropietarios deben informar a la junta directiva
Si eres propietario de una participación en una vivienda de copropiedad, deberás comprobar si existe algún tipo de limitaciones relativas a obras antes de iniciar la renovación.
Los inquilinos deben acordar con el arrendador cualquier modificación
Si eres inquilino, deberás llegar a un acuerdo con tu arrendador o con la administración de la propiedad* antes de iniciar cualquier obra.
Podrás instalar libremente una lavadora o un lavavajillas, siempre que las instalaciones estén aprobadas.
Seguros
Robos, daños por incendios o inundaciones
Si has contratado un seguro del hogar y has sido víctima de un robo o has sufrido daños en tu vivienda por una inundación o un incendio, podrás recibir una compensación por los daños producidos en muebles, libros, ropa, equipos de música, TV y demás. El robo se deberá denunciar inmediatamente en la policía. En caso contrario, el seguro no cubrirá los objetos robados.
Tienes la opción de suscribir un "seguro familiar", que cubre la responsabilidad civil, los daños y robos.
En la guía telefónica o en www.degulesider.dk encontrarás las direcciones de varias compañías aseguradoras.
Aunque vivas de alquiler en una habitación en una casa o apartamento, puedes asegurar el contenido.
Mudanza
Avisa cuando te vayas a mudar
Todos los municipios llevan un registro de sus residentes. Si te mudas, deberás avisar a tu municipio, a más tardar, cinco días después de haberte mudado. También puedes comunicar tu cambio de municipio en www.borger.dk. En la oficina de correos local te entregarán un plan de mudanza con los papeles necesarios.